En fotografía, el término «garras» se refiere a un elemento estilístico inspirado en las garras de animales, utilizado principalmente en sesiones fotográficas de inspiración fantástica, oscura y de terror. En el contexto de la fotografía de hombres jóvenes y adultos, las garras simbolizan la transformación, el poder y la energía animal, y se utilizan con frecuencia para realzar visualmente personajes como vampiros, demonios u hombres lobo. Como elemento de atrezo, las garras pueden estar hechas de látex, silicona, resina o metal, y pueden diseñarse como accesorios para los dedos, guantes o uñas extendidas. Fotográficamente, sirven para enfatizar las manos y los gestos, otorgando al modelo un aura amenazante, mística o sobrenatural. Combinadas con maquillaje, lentes de contacto, sangre falsa o vestuario apropiado, crean mundos visuales expresivos que se encuentran entre la fantasía y la estética oscura.