El término vampiro designa a un ser mítico o ficticio que tradicionalmente se describe como un muerto viviente que se alimenta de sangre humana. Las figuras de vampiros aparecen en numerosas culturas y leyendas y son hoy un motivo que marca la literatura, el cine, el arte y la cultura pop. A menudo encarnan la oscuridad, la seducción, la inmortalidad y el misterio.
En la fotografía, el motivo «vampiro» se utiliza para escenificar a modelos masculinos en papeles sombríos, misteriosos o eróticos. Con trajes de estilo gótico o victoriano, maquillaje, lentes de contacto y diseño de iluminación, se pueden crear mundos de imágenes visualmente dramáticos y estéticos. La representación de vampiros sirve como medio creativo para generar ambiente, carácter y profundidad narrativa y para dar a los modelos un carisma fascinante y de aspecto sobrenatural.