Crepúsculo se refiere originalmente al término inglés para el crepúsculo, pero se utiliza principalmente como sinónimo de la popular serie de libros y películas de Stephenie Meyer. La serie cuenta la historia de vampiros, hombres lobo y protagonistas humanos en un entorno romántico-dramático. Ha influido significativamente en la representación de vampiros y romances de fantasía en la cultura pop y ha influido en la moda, la estética y los estilos de puesta en escena.
En la fotografía, el tema de Crepúsculo puede utilizarse como motivo de inspiración creativa para poner en escena a modelos masculinos en papeles románticos-oscuros, místicos o fantásticos. Con luz dramática, elementos góticos o victorianos, disfraces y maquillaje, se crean mundos de imágenes que se sitúan entre la moda oscura, la fantasía y la fotografía narrativa estética. Por lo tanto, el término sirve como punto de referencia estético para diseñar puestas en escena narrativas y visualmente atractivas.