En la mitología, la religión y la cultura popular, el término «demonio» se refiere a un ser sobrenatural, generalmente asociado con cualidades oscuras, misteriosas o amenazantes. Los demonios aparecen con frecuencia en cuentos, leyendas y representaciones artísticas como personificaciones del miedo, la seducción, el poder o el caos. En fotografía, el motivo del «demonio» se utiliza para retratar a modelos masculinos en roles dramáticos, místicos o provocativos. Mediante el maquillaje, el vestuario, la iluminación y los efectos especiales, se pueden crear mundos visuales oscuros e imaginativos, situados entre la moda oscura, la fantasía y el erotismo estético. El término sirve, por lo tanto, como punto de partida creativo para visualizar fotográficamente estados de ánimo, personajes y escenarios narrativos, sumergiendo al espectador en una atmósfera misteriosa.